BLOG ZINK

24 Apr Neuromarketing o cómo entrar en la mente del consumidor

En anteriores posts, os hemos hablado del marketing emocional y sus ventajas en la publicidad. Pero, esta vez, avanzamos un paso más y os presentamos: el Neuromarketing.

 

Esta disciplina consiste en analizar el comportamiento cerebral del consumidor durante el proceso de compra. Es decir, es aquello que nos ayuda a entender por qué las personas toman unas decisiones en vez de otras, y porqué prefieren un producto frente a otro.

Para llevar a cabo este análisis de comportamiento del consumidor, se centra en tres aspectos esenciales: la atención, la emoción y la memoria. Si los tomamos desde el punto de vista de la publicidad, se traducen en:

  1. Planteamos la estrategia de publicidad enfocada a captar la atención de nuestro cliente.
  2. A la hora de comunicar mensaje al consumidor, las expectativas están puestas en transmitir emociones.
  3. La estrategia está planteada para aparecer en el momento en que toda la atención del consumidor esté puesta en nuestro anuncio, para poder ser recordados.

Tipos de neuromarketing.

Como seres emocionales que somos, por muy claro que tengamos lo que queremos (o lo que no queremos), existen diferentes estímulos que nos llevan a iniciar el proceso de compra. Por eso, se han desarrollado 3 tipos de neuromarketing:

  • Visual: Captar la atención a través de impactos visuales. Ejemplos: poner los precios a 0,99 mejor que cifras redondas, o jugar con la combinación de productos y otros elementos.

  • Auditivo: Utilizar sonidos o música para transmitir emociones a los consumidores. Ejemplos: música house o electro en las tiendas de moda joven, o en un anuncio de dentífrico potenciar el sonido de un mordisco.
  • Kinestésico: Todo aquello que percibimos por el resto de los sentidos (olfato, gusto y tacto). Ejemplos: jugar con los olores en las diferentes estancias de un hotel, o la inclinación del mundo digital por tender a lo táctil.

 

Decisión de compra: Vía rápida VS Vía lenta

Como bien sabemos, atendiendo a diferentes factores como el tipo de producto, de estímulo, de necesidad… El proceso de compra puede realizarse mediante dos vías, una rápida y otra lenta. La diferencia entre ambas es el recorrido que realiza la información en nuestro cerebro.

  • Vía rápida: Se atribuye a las compras inconscientes, y por suerte, la mayoría de las veces utilizamos esta vía. En esta fase, se activa la parte emocional de nuestro cerebro, por eso es importante dotar a nuestra estrategia de un componente emocional.
  • Vía lenta: Es la que utilizamos en menor medida, ya que está relacionada con las acciones de las que somos conscientes. Por ejemplo, ocurre con productos que implican un coste elevado.

Enfocar la estrategia de neuromarketing a ventas. 

  1. Activar la parte emocional. Deja de lado la parte más racional y habla directamente a tu cliente. Existen técnicas como: imitar comportamientos para despertar empatía, u ofrecer productos “exclusivos” para aumentar la necesidad de adquirirlo.
  2. Fijar el precio de venta. No utilizar cifras redondas, intentar utilizar paquetes de productos, introducir varias formas de pago.
  3. Atraer a tus clientes. Utiliza un packaging atractivo, repite las características de tu producto para que calen en la memoria de los usuarios, y no ofrezcas diferentes alternativas para evitar una saturación de información.

En conclusión, el neuromarketing nos aporta más información de la que a priori nos podría parecer, ya que, en base al estudio del comportamiento del usuario durante el proceso de compra, hemos desarrollado diferentes técnicas enfocadas en conseguir vender nuestro producto o servicio. ¿A qué esperas para incluirlas en tu estrategia?

Nuevo llamado a la acción

Tags: marketing digital, communication, comunicación estratégica

Sucríbete a nuestra newsletter!

Mas leídos

Contador de Posts

see all